La forma que estamos olvidando de escuchar música
Syd Barrett, Gorillaz y Led Zeppelin: tres álbumes británicos que escucho de principio a fin, sin saltar una canción. Qué oír en cada uno y por qué.

Escuchar un álbum completo permite conocer un punto de vista musical y de la vida de un artista. Un artista podrá estar pasando por un momento de introspección, ruptura amorosa, viajes, nuevas amistades. Musicalmente, usando técnicas de grabación, instrumentos, texturas. Estos dos elementos crean todo un concepto.
Algunos ejemplos emblemáticos son The Wall de Pink Floyd, con una de las identidades más fuertes… explorando la soledad, traumas de la niñez… todo representado a través de "el muro".
Este es el primer artículo de una lista personal de álbumes en los que no salto ni una canción. Estaré agrupándolos por mis propios criterios para los momentos ideales en los que los escucho y las emociones que evocan.
Comenzaré con una lista de tres álbumes con una vibra totalmente británica.
The Madcap Laughs — Syd Barrett
Sello: Harvest Records · 1970
Producción: Syd Barrett, Peter Jenner, Malcolm Jones, David Gilmour y Roger Waters
Para: cantar en el coche sin importar la afinación
Cuentan las historias que este fue uno de los dos álbumes que grabó el miembro fundador de Pink Floyd, Syd Barrett, durante una etapa posterior a su salida del grupo. El álbum tuvo una producción caótica: cinco productores acreditados, entre ellos sus excompañeros David Gilmour y Roger Waters, que se hicieron cargo de las sesiones finales. Es un álbum extremadamente descomplicado, con letras que no hacen sentido pero que reflejan totalmente el mindset de Syd.
De forma personal, un álbum para escuchar en el coche y cantar sin que te importe estar o no afinado. Los errores entre tomas, inicios en falso como en la canción "If It's in You" con su Yes I'm thinking… oh.. I'll start again, es un momento épico que después de años me sigue haciendo reír. Posteriormente, se notan otros inicios en falso… quién sabe qué tan nervioso o "alterado" se encontraba Barrett en esos momentos.
Por dónde entrar
Siempre es recomendable escuchar un álbum de principio a fin pero si quieres una canción como recomendación como puerta de entrada, te recomiendo "Octopus".
Otras canciones por destacar
Terrapin es un inicio chill con dos guitarras; una rasgada y casi percusiva, y una punteada. Simple pero pegajosa. Love You es perfecta para un roadtrip. Long Gone… voz, guitarra y un órgano que invita a un crescendo. Probablemente una de las canciones más fáciles de tocar en la guitarra y cantar puesto que sus notas bajas están totalmente ligadas a las notas que debes de cantar, en conjunto a un rasgueo en las tres cuerdas inferiores sin pisar ningún acorde.
Barrett se vuelve un poco sentimental en otras canciones como She Took a Long Cold Look en la que parece que habla de una relación con una mujer… la interpretación te la dejo. Lo que sí es que aquí se nota claramente cómo fue grabado en una sola toma… o no le importó jaja. Presta especial atención a la parte donde se alcanzan a escuchar las hojas de la letra pasando: como alguien que ha pisado el estudio con sus propias canciones, te puedo asegurar que con los nervios se te olvidan y las repites hasta que la toma queda bien.
Entonces… ¿es Syd extremadamente poético o nada de lo que dice tiene sentido?
Demon Days — Gorillaz
Sello: Parlophone · 2005
Producción: Danger Mouse, Gorillaz, Jason Cox y James Dring
Para: una ciudad gris y húmeda, de camino al club
Un álbum que desde el intro te lleva al UK urbano, su clima húmedo gris en conjunto con edificios de concreto tapizados en grafitti, algunas veces de Banksy.
Por dónde entrar
Si bien la canción que catapultó el álbum fue Feel Good Inc, para ese feeling británico están White Light y All Alone, dos temas que parecen sacados de una playlist de un club subterráneo a los alrededores del Harbour de Bristol. Y no es casualidad: en All Alone canta Martina Topley-Bird, la voz de los primeros discos de Tricky.
Otras canciones por destacar
No olvidemos Kids with Guns, comenzando con un bajo que se mantiene durante casi toda la canción, en el que se agregan texturas para ir de menos a más.
Houses of the Holy — Led Zeppelin
Sello: Atlantic Records · 1973
Producción: Jimmy Page
Para: ver llover con un café, o ese PR en el gym
Probablemente no es el álbum de Led Zeppelin que la mayoría mencionaría primero. Sin embargo, es un álbum que contiene la fuerza y energía características de la banda, en conjunto con la calma de las estaciones y una tarde soleada con reggae.
Por dónde entrar
The Rain Song fue tal vez el motivo por el que decidí comprar este álbum. Siempre he sido un 50% de canciones melancólicas y tranquilas y otro 50% de canciones explosivas. Ésta se encuentra en la primera mitad. Una balada poco característica de la banda, que se rumora fue escrita como respuesta a un comentario de George Harrison de los Beatles, quien le dijo a John Bonham que el problema de la banda era que nunca hacían baladas. De hecho los primeros acordes citan a Something, cosa que el propio Jimmy Page ha contado. ¿Hay algo más baladezco?
Una canción para escuchar en dos situaciones, en ambas para contemplar la lluvia. La primera, sentado con un café, luz cálida y tenue. La segunda mientras conduces rodeado de árboles.
La letra te describe un camino por las estaciones en conjunto con la lluvia como metáfora, tal vez las distintas emociones durante una relación. A su vez, la guitarra en afinación DGCGCD da la versatilidad de tocar en todo el diapasón tocando 2 o 3 cuerdas con una vibra melancólica y de cuento de hadas.
Otras canciones por destacar
D'yer Mak'er es una obra con un estilo no repetido por la banda… un reggae que difiere de lo tradicional al tener percusiones de batería al estilo de John Bonham, una guitarra arpegiada con el pick que pasa a ser rasgueada solo en la tensión de la estrofa de la carta.
No puedo dejar pasar No Quarter, la canción por excelencia del álbum. Una historia épica de mitología que podría haber inspirado conceptualmente mi obra en temas como Odysseus' Call. El órgano de John Paul Jones que introduce un navegar en la oscuridad, a la luz de la noche en un barco vikingo. La guitarra poderosísima de Jimmy Page que recorre como un rayo el cuerpo para erizar la piel y el riff que te hace sentir invencible… Sin duda una canción para reproducir durante ese PR en tu sesión de gym.
Por último The Ocean, que describiría simplemente como un tema que podría agregarse a la playlist de "Canciones para caminar como Peter Parker". La batería me causaba particular curiosidad… después de años en mi auto nunca descifré en qué compás estaba. Ya lo busqué: el riff principal está en 15/8, es decir un compás de 4/4 seguido de uno de 7/8. Y como dice, tal vez el tema ideal para poner antes de un gig o una date.
Antes de darle play
Un álbum completo pide una sola condición: que lo escuches a un volumen en el que puedas quedarte una hora. Y si es en vivo, con filtros acústicos.